SIGLOS XVIII-XIX

En  el AMBIENTE 3, color rosa-lila, del museo Sociedad Amigos de Laguardia-Biasteriren Adiskide Elkartean se localiza el período histórico correspondiente a los SIGLOS XVIII y XIX:

PRIMERA GUERRA CARLISTA (1833-1840)

El cuadro que Ballesteros pintará en el siglo XIX nos muestra la fisonomía de la villa de Laguardia en el  S. XVIII, descrita como un impresionante bastión defensivo aún prácticamente inexpugnable, se trata de “un recinto de gruesas y altas murallas de piedra hermosa y bien labrada, coronada de trecho en trecho de unos castilletes o cubos, sobre todo lo cual descuella la majestuosa y gigantesca mole del castillo mayor….” que en esta primera etapa de las Guerras Carlistas los liberales controlarán en la defensa de su ideario.

La descrita, será el escenario de numerosas contiendas y enfrentamientos a lo largo del S. XIX entre los partidarios de Don Carlos, Carlistas, una gran mayoría de los laguardienses (terratenientes y pueblo llano) y los Liberales, partidarios de la Reina Isabel (políticos, comerciantes e intelectuales).

En Octubre de 1833 muere Fernando VII y se proclama en Orduña Rey, Don Carlos, uniéndose toda la provincia de Álava a los sublevados. El ejército carlista de guerrillas liderado por el General Zumalacárregui con una acertada estrategia militar que evita el campo abierto, se afianzará en el  territorio rural vasco-navarro. El fracaso del sitio de Bilbao en 1835, en el que muere el General, debilitará a los carlistas y estimulará el fortalecimiento de los liberales en las ciudades. En Laguardia, cuyo ayuntamiento y guarnición son liberales pese al intenso apoyo vecindario a la causa carlista, se reforzarán las murallas y se instalaran tropas de defensa en el castillo. Desde 1837 se produce una partición en el bando carlista, entre moderados y beligerantes, que los debilitará. Los liberales, por su parte condescienden en sus principios y están dispuestos a compaginar el anacronismo que significa aunar: liberalismo y fueros. En el verano de 1839, Maroto jefe carlista y Espartero, general isabelino, sellarán un acuerdo de gobierno que marcará el inicio de una nueva cultural foral, con el Abrazo de Vergara.

El Abrazo de Vergara entre Espartero y Maroto el 31 de Julio de 1839, selló el fin de la I Guerra Carlista en tierras vasconavarras. Un acuerdo entre militares, que supuso el abandono de la causa a favor de Don Carlos.  A cambio del reconocimiento de Isabel, el gobierno liberal respetaba el grado y paga de todos los jefes y oficiales carlistas que se incorporaran al Ejército Real. E 25 de Octubre de 1839, en las Cortes se aprobará una ley ratificando los fueros vascos sin perjuicio de la unidad constitucional.

El control  de las instituciones forales consolidó la hegemonía política de fueristas alaveses y vascos. Tomaron al clero parroquial bajo su protección (recomendando la continuidad del pago del diezmo) El clero vasco desarrolló una sólida gratitud hacia las autoridades forales. Se ganaron el reconocimiento de las clases porpulares y el de la burguesía comercial consolidando una sólida estructura social favorable a sus principios: dios, patria y rey. Eficenciencia administrativa y férrea voluntad de integración, permitieron crear un discurso propio, con tres referencias centrales de la identidad colectiva acuñada por el discurso fuerista: 1)particularismos político-administrativos (los fueros), 2) étnico-culturales (el euskera) y 3) la fe católica. El senador Pedro de Egaña defenderá en junio de 1864 la existencia diferencial de una nacionalidad vascongada si bien integrada dentro de la española.

ÚLTIMA GUERRA CARLISTA (1872-1876)

En la Rioja Alavesa la disidencia religiosa dio alas al carlismo. Se sucederán en Laguardia desde 1871  gobiernos de corte carlista o liberal.  A golpe de insurrección el bando que defiende al Pretendiente (1873, el 31 de Agosto, Román Ortíz Izaga y el 28 de Noviembre, Llorente, consumados carlistas) busca controlar el gobierno de la villa. Como réplica se materializarán acciones militares (y de revancha) que buscarán la restitución del orden constitucional (liberal).

Desde un punto de vista táctico los liberales al finalizar la contienda y buscando una respuesta ejemplar al constante amotinamiento de los laguardienses a favor del carlismo, intervienen drasticamente desmontando el Castillo al Norte y el lienzo de muralla entre castilletes en su flanco Oeste con la intención de debilitar esa inmensa fortaleza que componían castillo, muralla y cubos defensivos elevadas sobre un cerro de más de 600 mts de altitud.

Tras la proclamación de Alfonso XII como Rey de España en Diciembre de 1874 y el descalabro en Peñacerrada del ejército tradicionalista en Junio de 1875, la suerte del carlismo estaba hechada. La derrota era cuestión de tiempo. El 28 de Febrero Don Carlos abandona  España. Y el 20 de marzo de  se celebrará en toda España la “fiesta de la paz”. En Laguardia hubo Te Deum en la Iglesia de San Juan, banquete para las autoridades locales, pagas extraordinarias para las tropas, y merienda para los voluntarios de la milicia nacional.


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